viernes, 26 de septiembre de 2014

Mare Nostrum. Vicente Blasco Ibáñez



         Novela inacabada. Mecachis, y no es que me parezca mala, ni que merezca ningún tipo de deserción lectora, si no que la letra de la edición que tenía era pequeñaja, pequeñaja y para poder terminar las 500 páginas era necesario, imprescindible, que la trama me enganchara de forma tremenda. No ha sido el caso.

        Si, la he abandonado hacia la página 300 cuando parece que el barco del protagonista iba a empezar a dar servicios logísticos a algún submarino alemán (todo ello con la Primera Guerra Mundial y el Mediterráneo, como contexto).

        Hasta esa página y siempre en letra minúscula vamos a seguir los pasos a Ulises, no el héroe griego, si no uno de estirpe valenciana. Pero la coincidencia no es casual. Mare Nostrum es todo un homenaje al Mediterráneo, patria chica de Blasco Ibáñez, mar del que realiza un retrato con mucha admiración. Mucho agua, mucho mar, muchos marineros, muchos peces. Esa es la novela.

        Pd. Aunque he de decir que la culpa de mi deserción ha sido sin duda el tamaño de la letra de la edición, he de decir que quizás esta novela peca de algunos de los principales defectos del realismo, costumbrismo o naturalismo (a elegir): Descripciones, largas, prolijas, a veces se ve crecer la hierba como supuestamente dijo alguna vez Woody Allen refiriéndose al cine europeo.

       Ya ta.

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