miércoles, 13 de enero de 2016

La República en guerra. Angel Viñas



          Tras la visita a las ruinas del pueblo viejo de Belchite, hace unas semanas, me picó el gusanillo de la curiosidad acerca de estos duros años de combate en la guerra civil. Un asunto del que hacía años no había leído nada, y que desde luego me ha resultado más que interesante. El autor Angel Viñas es un combativo historiador que no disimula ni mucho menos sus ideas izquierdistas lo que no es óbice para que el libro resulte mayormente creíble y sobre todo muy interesante. A través de sus páginas nos vamos a dar una vuelta por aquellos años. Primeramente tras el alzamiento de los llamados nacionales y la respuesta de las potencias vecinas y de otros países, por ejemplo Méjico, uno de los primeros valedores de la Republica. La tesis fundamental del libro es explicar por que la comunista y poco (nada) democrática Unión Soviética resultó ser el principal y único aliado internacional del gobierno republicano y defender la figura del principal valedor de esta política de alianza: Negrín, figura muy discutida por diversos episodios de su gobierno, como el asunto del famoso oro de Moscú, la prolongación de al guerra frente a otras opiniones más favorables a un pacto, como Azaña o diversos asuntos de represión dentro del propio frente popular como el asesinato del líder del POUM, Nin.

         La tesis fundamental defendida y más que defendida por el autor es que al gobierno Negrín, visto el abandono de Reino Unido y Francia y el apoyo de Alemania e Italia a los nacionales no le quedó otro que encomendarse a la URSS como única solución. Esa necesidad y ese apoyo marcó sin duda

El placer del viajero. Ian McEwan



        Placer y McEwan parecen palabras totalmente contrarias. El británico si en algo destaca, al menos en las creo que 6 novelas a las que he metido mano, es por hacerlo pasar algo mal. Al menos a los protagonistas de sus ficciones.  También destaca, por escribir bastante bien, por una novela magistral, expiación y por otras muchas que me parecen bastante menores. De este tipo me ha parecido este El placer del viajero, novela corta que se me ha hecho larga. Tanto como para abandonarla después eso si de darme un paseo por las calles menos transitadas y oscuras de ¿Venecia?, conocer a sus dos protagonistas principales, la pareja de turistas, y también conocer al personaje que parece ser va a condicionar las siguientes páginas que ya digo no he llegado a conocer. Me ha aburrido, tal vez no estuviera en mi mejor momento lector, malditas cenas navideñas, y tal vez lo cogiera sin mucho convencimiento, “como el que ve llover”.