Placer y McEwan
parecen palabras totalmente contrarias. El británico si en algo destaca, al
menos en las creo que 6 novelas a las que he metido mano, es por hacerlo pasar
algo mal. Al menos a los protagonistas de sus ficciones. También destaca, por escribir bastante bien,
por una novela magistral, expiación y por otras muchas que me parecen bastante
menores. De este tipo me ha parecido este El placer del viajero, novela corta
que se me ha hecho larga. Tanto como para abandonarla después eso si de darme
un paseo por las calles menos transitadas y oscuras de ¿Venecia?, conocer a sus
dos protagonistas principales, la pareja de turistas, y también conocer al
personaje que parece ser va a condicionar las siguientes páginas que ya digo no
he llegado a conocer. Me ha aburrido, tal vez no estuviera en mi mejor momento
lector, malditas cenas navideñas, y tal vez lo cogiera sin mucho
convencimiento, “como el que ve llover”. miércoles, 13 de enero de 2016
El placer del viajero. Ian McEwan
Placer y McEwan
parecen palabras totalmente contrarias. El británico si en algo destaca, al
menos en las creo que 6 novelas a las que he metido mano, es por hacerlo pasar
algo mal. Al menos a los protagonistas de sus ficciones. También destaca, por escribir bastante bien,
por una novela magistral, expiación y por otras muchas que me parecen bastante
menores. De este tipo me ha parecido este El placer del viajero, novela corta
que se me ha hecho larga. Tanto como para abandonarla después eso si de darme
un paseo por las calles menos transitadas y oscuras de ¿Venecia?, conocer a sus
dos protagonistas principales, la pareja de turistas, y también conocer al
personaje que parece ser va a condicionar las siguientes páginas que ya digo no
he llegado a conocer. Me ha aburrido, tal vez no estuviera en mi mejor momento
lector, malditas cenas navideñas, y tal vez lo cogiera sin mucho
convencimiento, “como el que ve llover”. miércoles, 16 de diciembre de 2015
Fever Pitch (Fiebre en las gradas). Nick Hornby
Así, con dos
cojones, lo pongo en inglés. Y es que me lo he leído enterito en el idioma de
Benny Hill y me he enterado de to. No es la primera vez que leo un libro en
inglés pero este es uno de los que mejor he entendido. Chúpate esa, profesora
Elvira del colegio, que siempre me suspendías el inglés.
Quizás el libro
que más me ha gustado de Nick Hornby de los que he leído, unos cuantos ya,
alguno incluida su reseña en este blog. Y eso que todavía no he leído, si he
visto la película, de quizá su novela más famosa: Alta fidelidad.
En Fever pitch
el autor nos relata sus acuerdos futboleros como seguidor, casi un hooligan,
del Arsenal, uno de los muchos equipos londinenses que hay en la Premier league
(la liga inglesa de futbol). El libro da un buen repaso a la historia
futbolística del Arsenal, lo menos importante, salvo que seas un seguidor de
este equipo y que leas esta crónica lo que dudo muchísimo; también al futbol
británico, también y relacionado con esto a parte de la sociedad inglesa en
estos años (finales 60 hasta principios 90) y a la vida personal del propio
escritor, a lo largo de estos años. Hornby se muestra como un tipo inteligente,
perspicaz, sincero y uno no deja de extrañarse como alguien así puede condicionar
toda su vida, es lo que nos cuenta él, a
esa forma pasiva de entretenimiento (en mi opinión) que es ser seguidor
acérrimo de un club de futbol.
Pero es
exactamente de eso de lo que va Fiebre en las gradas. De como un niño normal y
corriente se enamora de “unos colores” y no lo puede dejar en toda su vida. No
importa el estar apretado, el ser atracado, el ver peleas ignominiosas, viajar
entre semana y como el dice, no disfrutar la mayoría de las veces.
Un libro muy
interesante, especialmente si te interesa el deporte y sus connotaciones
sociales e imprescindible para los más futboleros.
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