sábado, 10 de mayo de 2014

Las tormentas del 48. Benito Pérez Galdós.



        1848 es el año escogido por Galdós para dar inicio a una nueva serie de sus Episodios nacionales. Escrita su primera entrega en 1902 podemos decir que había pasado el tiempo suficiente como para que el autor canario y sus coetáneos lectores tuvieran una perspectiva histórica suficiente. La fecha no parece elegida de forma aleatoria y se podría decir que D. Benito no daba puntada sin hilo. Y es que 1848 resultó un eslabón más en la batalla que se desarrollaba entre el Antiguo Régimen y el nuevo, con una cada vez mayor fuerza de las clases populares. 1848 fue año de revoluciones y, aunque con retraso, las ondas del terremoto, también llegaron a nuestro país. Y por supuesto para contarnos todo lo que se cocía en aquellos tiempos Galdós envía a nuestro nuevo protagonista al puro centro de la noticiaaaaaaa (Jose María García dixit).



     Don José García Fajardo, que así se llama nuestro nuevo narrador, nos va a relatar en primera persona su aventura vital. De estirpe castellana, procede del norte de Guadalajara concretamente de las localidades de Atienza y Siguenza, nacido en una familia de ricos labradores, en su juventud viajará fuera de nuestras fronteras concretamente a la península italiana, con objeto de hacerse una carrera eclesiástica en Roma. Peroo ya fuera por el devenir de los tiempos, corren tiempos revolucionarios (1848 vuelvo a mencionar), o por sus compañías o por su natural vividor, lo cierto es que poco a poco empieza a estar claro que su gusto por los placeres y asuntos mundanos son incompatibles con una carrera de rectitud y moral religiosa. Devuelto como mercancía defectuosa a nuestro país (a su familia concretamente), en las siguientes páginas vamos a asistir a los avatares de existencia en la capital de España donde se quiere abrir paso con suerte desigual. Y ahí andamos, no se puede leer más.



Por cierto, este Episodio me parece superior a la media: Nota por tanto: 9

miércoles, 30 de abril de 2014

La desheredada. Benito Pérez Galdós


       Tras la lectura de los dos tochos dedicados a la naturaleza humana y a la relación de nuestra especie con el medio ambiente del antropólogo, historiador, geógrafo, ornitólogo y lingüista, Jared Diamond, (1400 páginas en total correspondientes a Colapso y Armas, gérmenes y acero), ya iba apeteciendo una vuelta a la ficción. Y nada más seguro que volver a Galdós. Concretamente la novela escogida ha sido La desheredada que para bien o para mal, podríamos definirla como una más, ni mejor ni peor, de las muchas, muchísimas novelas del escritor canario. Si, seguramente algún erudito dirá que se sitúa en uno u otro lugar de su carrera novelística, (a destacar como los propios personajes nos relatan sus sensaciones al margen, es un decir, del narrador) pero lo cierto es que nos encontramos con el universo Galdós puro y duro, esto es, multitud de personajes, principales y secundarios, algunos ya conocidos de otras entregas galdosianas, que viven como quieren y pueden en la ciudad de Madrid.
   

      Centrándonos en la novela comentar que la desheredada lleva por nombre Isidora y tenemos que decir que no le gusta nada la vida de estrecheces que lleva. Ella no ha nacido para esto, y no lo dice por decirlo, sino porque cree  o quiere creer a pies juntillas que tanto ella como su hermano (de bastante mala cabeza también) llevan realmente sangre noble, nada que ver con su existencia popular. Isidora, lucha, batalla, por conseguir el reconocimiento de sus derechos dentro de la noble casa de Aransis, ejemplo del "pudiente" de su tiempo, con propiedades por todos los lados y por supuesto con palacio en la ciudad. Unos derechos fundados en un supuesto abandono pos parto por parte de una “miembra” de la estirpe de los Aransis, tal vez debido a una disipada vida, incompatible a todas luces con la idea de moral que por aquellos años se llevaba.

Ah, por cierto, ahora que me acuerdo, impresionante el capítulo titulado "Beethoven" en el que Galdós, juega con la música del famoso compositor y las sensaciones de la prota. Me parece sinceramente tremendo.

      Y nada más que no haga si no destripar la trama. ¿Se recomienda su lectura?:
Siiiii